Si yo digo por ejemplo: “esto que me estás haciendo, lo haces fatal”, es algo agresivo y en el fondo estoy haciendo un juicio de valor sobre la otra persona. En cambio si digo: “mira, no me acaba de gustar tal cosa” o “me resulta molesto cuando me tocas tan fuerte en ésta parte, a mí se me hace incomodo ”, es muy distinto porque estoy hablando desde el yo, es decir, lo estoy poniendo en mí, en mi sentimiento y en mi forma de vivirlo. Ya no estoy incriminando, ni juzgando a la otra persona en nada, sino que es mi sentir.

Una comunicación clara y respetuosa con la pareja sexual facilita que la otra persona nos conozca mejor en esta área, al igual que nosotros a ella, favoreciendo una mayor satisfacción de ambos. ¿Cuál es el pero?